La XVII exposición reúne creaciones de los distintos talleres, incorpora la participación de los colegios y rinde homenaje a Sagra, compañera fallecida recientemente
Las personas usuarias del Centro Municipal de Atención Psicosocial de Alhama de Murcia han inaugurado este viernes, 16 de octubre, la XVII exposición Zangamanga, una muestra que acerca a la ciudadanía sus creaciones y experiencias. Sus protagonistas han presentado las obras y explicado cómo las actividades que realizan durante el año les ayudan a ganar autonomía, expresarse y compartir aprendizajes.
La alcaldesa, Rosa Sánchez, y la concejala de Bienestar Social, Nani Navarro, han participado en el encuentro junto a familiares, voluntariado y profesionales del servicio, entre ellos su coordinadora y trabajadora social, Mari Carmen Contreras.
Rosa Sánchez ha destacado la importancia de dar visibilidad a esta labor más allá de la exposición y ha reconocido la implicación de quienes forman parte del centro. "Enhorabuena por todo lo que sois, por lo que significáis, tanto a los usuarios como a todo el equipo profesional", ha señalado la alcaldesa.
Por su parte, Nani Navarro ha agradecido el acompañamiento de las familias y la dedicación del personal, con una mención especial a la coordinación con los Servicios Sociales municipales. La concejala ha destacado que las obras reflejan "la fuerza que tienen en el día a día, el compañerismo que existe entre ellos y el trabajo duro que realizan cada día".
Esta edición reúne propuestas de psicología, terapia ocupacional, trabajo social y arteterapia, articuladas en torno al nombre de Zangamanga. Como novedad, incorpora un concurso de letras con la participación de los colegios del municipio, cuyo alumnado podrá conocer la muestra a través de visitas guiadas por los propios autores y autoras.
El recorrido incluye acuarelas, collages con materiales reutilizados, platos de barro decorados con la técnica de cuerda seca y piezas de pirograbado sobre madera. Entre las creaciones destacan dos almendros del taller de habilidades sociales: sus raíces simbolizan la base emocional; el tronco, el esfuerzo; las ramas, las relaciones sociales, y las flores, los logros personales. Una frase resume el sentido de esta propuesta: "En Zangamanga cada persona crece a su ritmo, pero nunca sola".
El taller de cocina ha aportado un recetario elaborado a partir de las letras de Zangamanga. Su preparación ha permitido practicar tareas cotidianas como organizar una compra, distribuir responsabilidades y seguir los pasos de una receta. La estimulación cognitiva, las nuevas tecnologías y la escritura de relatos completan esta mirada a un servicio que ofrece apoyo a personas con problemas de salud mental y a sus familias.
Durante la presentación, Alfonso, uno de sus primeros integrantes, ha compartido una selección de acuarelas tras 16 años vinculado al centro. "Es una actividad que disfruto y que me permite expresar mi creatividad y mi forma de ver las cosas", ha afirmado.
El encuentro ha incluido un homenaje a Sagra, compañera fallecida recientemente que había participado en la preparación de esta edición. La lectura de un texto suyo y de los recuerdos de sus compañeros y compañeras ha puesto de relieve su aportación al grupo y los vínculos de amistad construidos durante años.
